Guías

Cómo mantener tus hábitos durante las fiestas

Por fin tenías una rutina que funcionaba: salir a correr antes del trabajo, veinte minutos de inglés, unas líneas escritas, una hora decente para acostarte. Y entonces llegan las fiestas de fin de año, esas semanas que van de finales de noviembre al Año Nuevo: un viaje, la familia en el sofá, cenas que se alargan más allá de la medianoche. En algún punto del camino la rutina se afloja, y cuando te das cuenta, ha pasado una semana.

El consejo de siempre es ser disciplinado, y eso no sobrevive a una casa llena de invitados. Un plan mejor es más pequeño: conservar un trocito diminuto de la rutina, decidir de antemano cómo vas a manejar los imprevistos que ya ves venir y saber qué harás el primer día de vuelta a la normalidad.

Por qué los hábitos se tambalean durante las fiestas

Una rutina se apoya en los días normales: el mismo despertador, la misma media hora libre, el mismo lugar para hacer lo que toca. Las fiestas te quitan todo eso de golpe, así que un bache en diciembre dice menos de tu disciplina de lo que parece.

Lo que ayuda es decidir con antelación. En un estudio de Peter Gollwitzer y Veronika Brandstätter (1997), se pidió a unos estudiantes que escribieran un informe durante las vacaciones de Navidad. Algunos decidieron exactamente cuándo y dónde lo escribirían: el 71 % de ellos lo terminó a tiempo, frente al 32 % de los estudiantes que no lo decidieron. Es más del doble, a partir de una sola decisión pequeña tomada de antemano.

Luego está lo que cuesta de verdad un día perdido. Phillippa Lally y sus colegas (2010) siguieron a personas que estaban creando un hábito diario nuevo. Se fue volviendo más automático hasta estabilizarse tras unos 66 días de media, y saltarse un solo día no perjudicó seriamente el proceso. Ese estudio miraba días sueltos, no dos semanas fuera de casa, así que no promete que una pausa larga no cueste nada. Pero un solo fallo no es lo que rompe un hábito.

Lo que hace daño es la reacción. Janet Polivy y Peter Herman (1985), que estudiaban las dietas, describieron cómo un tropiezo percibido puede llevar a abandonarlo todo. Más tarde se bautizó como el efecto «qué más da» (what-the-hell effect, en inglés). Aquella investigación trataba de comida, pero quizá reconozcas esa voz: ya me he saltado dos días, ¿para qué seguir?

1. Elige un hábito ancla

Intentar mantener cinco hábitos durante una semana de viaje es una buena forma de soltar los cinco. Elige un ancla: el hábito que más echarías de menos o el que mejor viaja. Una lección en el móvil viaja mejor que un libro de texto.

Los demás se quedan en pausa, a propósito. Dilo en voz alta: «La lectura queda en pausa hasta mi primer día de trabajo, y está bien». Una pausa que has elegido no necesita culpa.

2. Redúcelo a un mínimo de 2 a 5 minutos

La versión de fiestas de tu hábito tiene que sobrevivir a un día sin un solo rato libre. Hazla tan pequeña que quepa en dos o cinco minutos, sin material, en la habitación que esté libre y con la ropa que llevas puesta. Escribe la acción exacta, no una intención vaga: no «hacer ejercicio», sino «10 sentadillas y dos minutos de estiramiento». Y déjalo preparado antes de irte o antes de que lleguen los invitados: las zapatillas encima de la maleta, el cuaderno sobre la almohada, la lección ya abierta en el móvil.

El mínimo debería parecer casi ridículo. En un día de casa llena, lo «casi ridículo» se hace y el «entrenamiento de verdad» no. Hablamos más de esta idea en nuestra guía sobre qué hacer en los días sin energía.

3. Escribe planes «si… entonces» para los imprevistos que ya ves venir

Las alteraciones de la rutina en las fiestas son previsibles. Ya sabes qué días toca viajar y qué noches se alargarán, así que puedes decidirlo ahora, con la cabeza despejada, en vez de a las once de la noche en la cocina de otra persona.

Usa un solo formato: «Si [situación], entonces hago [mínimo] a [hora] en [lugar]». Es lo que hicieron los estudiantes del estudio del informe de Navidad: eligieron cuándo y dónde. Un metaanálisis de Gollwitzer y Paschal Sheeran (2006), que reunió 94 pruebas de este tipo de planes «si… entonces», encontró un efecto de moderado a grande en el cumplimiento de metas.

  • Si voy en tren o en avión, entonces hago mis cinco frases en cuanto me siento.
  • Si hay invitados en casa, entonces hago mis dos minutos antes de que se levante nadie.
  • Si salimos por la noche, entonces hago el mínimo antes de salir, no al volver.
  • Si la cena va a ser larga, entonces doy un paseo de cinco minutos antes del postre.

Escribe tres o cuatro, solo para los días que te preocupan. Más que eso se convierte en deberes.

4. Decide ahora qué significa un día perdido

Probablemente te saltes un día, quizá varios. Decide de antemano qué significa eso. Una regla que cabe en un post-it: un día perdido es un día libre, no una sentencia, y la tarea del día siguiente es el mínimo, nada más. Nada de sesiones dobles para compensar.

Compara dos frases. «Lo he estropeado, así que empiezo de nuevo en enero» es la voz del «qué más da». «Ayer no pude, así que hoy hago la versión de dos minutos» mantiene vivo el hábito. Fallar un día sale barato. La historia que te cuentas sobre ello puede salir cara.

5. Planifica el primer día de vuelta

Elige el primer día normal después de las fiestas y decide ya qué harás ese día. Apunta la fecha, la hora y el paso exacto, y ponlo en el calendario. Que sea el mínimo, no tu antigua rutina, y reconstruye desde ahí: un poco más cada día si te sientes bien.

Si dejas la decisión para ese mismo día, te encontrarás con la vieja pregunta, ¿por dónde empiezo?, cuando todavía estás medio de vacaciones. Para quien corre, el primer día de vuelta son diez minutos alternando caminar y trotar suave, no los 5 km de antes del parón. Quien escribe relee la última página y escribe 100 palabras.

Un plan de fiestas para seis hábitos comunes

Hábito de siempreMínimo para las fiestasPlan «si… entonces»
Ejercicio: entrenamiento de 40 minutos10 sentadillas y dos minutos de estiramientoSi empiezan los créditos de una película, entonces me levanto y lo hago
Idiomas: clase de 30 minutosCinco frases o una lección cortaSi estoy en una cola o esperando en la puerta de embarque, entonces repaso mis cinco frases
Lectura: 30 páginas por la nocheDos páginasSi estoy esperando a que esté la cena, entonces leo dos páginas en vez de mirar el móvil
Escritura: 500 palabrasTres frases en un cuadernoSi estoy preparando el café de la mañana, entonces escribo las frases mientras se hace
Ahorro: una transferencia regularUna transferencia pequeña, por pequeña que seaSi abro la app del banco para pagar algo, entonces primero paso una pequeña cantidad al ahorro
Sueño: apagar la luz a las 11El móvil cargando al otro lado de la habitación los últimos 15 minutosSi llego a casa pasada la medianoche, entonces enchufo el móvil antes de lavarme los dientes

Errores frecuentes

  • Querer mantener toda la rutina. Un plan que necesita una hora libre cada día sirve para una semana tranquila de enero, no para las fiestas.
  • Un mínimo que no es lo bastante pequeño. Si necesita una ducha, un gimnasio o media hora, recórtalo otra vez.
  • Recuperar los días perdidos. Duplicar la dosis después de un fallo convierte un día libre en una deuda, y una deuda es justo el tipo de cosa que se deja para luego.
  • Dejar la vuelta abierta. «Cuando todo se calme» se convierte sin darte cuenta en febrero. Ponle fecha al primer día de vuelta.

Preguntas frecuentes

¿Está bien tomarme un descanso completo durante las fiestas?

Sí. Solo conviértelo en una decisión: elige las fechas y apunta el día en que volverás con el mínimo. Una pausa con fecha de regreso es un plan. Una pausa sin fecha es fácil de perder de vista.

¿Y si estoy fuera dos semanas y no puedo hacer nada?

Elige la versión más ligera, la que cabe en una maleta, o toma un descanso planificado. En cualquier caso, apunta la fecha y el primer paso para el día en que vuelvas.

¿Y si ya me he saltado una semana entera?

Entonces hoy es el primer día de vuelta. Haz el mínimo hoy, ahórrate las disculpas y no intentes recuperar la semana.

Deja que Aimora te ayude a no perder el hilo

Aimora te da un paso pequeño al día, construido a partir de tu objetivo, del tiempo que tienes y del punto en el que estás ahora. Si un paso sigue siendo demasiado, «¿Demasiado? Hagámoslo más pequeño» lo reduce. Puedes marcarlo como hecho desde un widget o desde tu Apple Watch, muy práctico cuando tienes las manos ocupadas.

Un día perdido no apaga ninguna de las estrellas que ya has encendido. Si te saltas varios días, Aimora no te pide que te pongas al día: vuelve a empezar desde el paso más pequeño y, cuando recuperas el ritmo, los pasos crecen contigo. Así, más o menos, son las fiestas: un paso pequeño al que agarrarte, un hueco y una vuelta suave.

Descargar Aimora en el App Store

Más guías

Cómo dejar de procrastinar y empezar por fin tu objetivo

Dejar de procrastinar empieza por un paso pequeño. Por qué aplazamos lo que más nos importa y cómo retomarlo sin culpa, a la medida de tu energía.

Cómo dividir un gran objetivo en pequeños pasos

Una forma sencilla de dividir un gran objetivo en pasos pequeños que puedas terminar en una sola sesión, con ejemplos para correr, idiomas, escribir y más.

¿Sin ganas de hacer nada? Cómo avanzar en los días sin energía

¿No tienes energía ni ganas de hacer nada? Esperar a que llegue la motivación rara vez funciona. Así sigues avanzando con pasos que de verdad puedes dar.

Cómo cumplir tus propósitos de año nuevo más allá de enero

Muchos propósitos de año nuevo se apagan en febrero. Qué ayuda de verdad según la investigación y un plan sencillo para cumplir tus metas, paso a paso.

Cómo fijar objetivos para 2027 sin planificar todo el año

Elige hasta tres objetivos para 2027, define qué significa «listo», planifica solo el primer mes y decide cuándo y dónde. Un método sencillo, con ejemplos.

Efecto del nuevo comienzo: ¿esperar al lunes o empezar hoy?

Una semana nueva o un cumpleaños sí dan impulso. Qué dice la investigación sobre el efecto del nuevo comienzo y cómo aprovecharlo sin esperar al lunes.

Cómo hacer balance del año: 5 preguntas antes de 2027

Un balance del año en 15 minutos con cinco preguntas, no cincuenta: cuenta tus logros, mira con cariño lo que no salió y elige un objetivo con su primer paso.

¿Tanto por hacer y no sabes por dónde empezar? Prueba esto

¿Te abruma una lista larga? Una rutina de 15 minutos: apuntarlo todo, elegir de una a tres cosas para hoy y convertir la primera en un paso de cinco minutos.

Cómo retomar un hábito tras saltarte días (o semanas)

¿Unos días, una semana o un mes sin hacerlo? Sin recuperar lo perdido ni sentir culpa. Qué dice la investigación sobre los deslices y de qué tamaño retomar.

¿Cuánto se tarda en crear un hábito? (No son 21 días)

Crear un hábito lleva más de 21 días y varía mucho entre personas. Qué halló la investigación y cómo construirlo con un paso diminuto y una señal estable.

Por qué lo dejas a las dos semanas (y qué ayuda de verdad)

Perder el impulso tras el entusiasmo inicial es común. En un estudio, un hábito tardó unos 66 días de media en ser automático. Así planeas la tercera semana.